Regina y Anto viven en Florencia y decidieron casarse en la bella ciudad de Toledo ya que Regina nació y se crió allí.

La ceremonia se realizó en la Parroquia de San Justo, en el interior del casco antiguo, lo que aportó un encanto muy peculiar e íntimo. La celebración se llevó a cabo en una finca privada de la familia en pleno campo manchego, rodeado de los característicos campos dorados, donde nos escapamos a realizar algunos retratos de la pareja justo cuando el sol se empezaba a esconder para dar paso a una cena a la luz de las velas y las pequeñas luces de verbena que decoraban toda la finca.

La decoración y coordinación corrió a cargo de las Wedding Planner Algo Prestado. Nos encantaron los detalles como la barra de Moët Chandon y la riquísima tarta del obrador toledano Santo Tomé.

El precioso vestido de regina es una modificación del modelo Salitre de Rosa Clará. El detalle de los encajes y vainicas en la manga y la cintura lo hacían muy especial y romántico con ese toque sutil de estilo rústico, muy propio del estilo que eligieron para su boda. Los zapatos, una maravilla de Jimmy Choo en rosa empolvado y con un detalle joya en el empeine.